miércoles, 12 de octubre de 2011

La Salvación


El apóstol mormón Bruce McConkie declaró: "La plena salvación se logra en virtud de conocimiento, verdad, justicia y todos los principios verdaderos. Sin la expiación, el evangelio, el sacerdocio y el poder de sellar, no habría salvación... No hay salvación fuera de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días". Además los mormones enseñan que la fe no justifica a nadie. El mormón Talmage dijo: "El dogma sectario de justificación únicamente por la fe ha ejercido una influencia perniciosa" (A. F., pág. 527).
Pero Pablo dijo: "Consideramos que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la ley" (Rom. 3:28). Declaró también: "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo" (Rom. 5:1).
McConkie dijo: El bautismo sirve para la remisión de pecados. Dijo además, el segundo nacimiento comienza al ser bautizados los hombres en agua por un administrador legal. A los que reciben el evangelio y se unen a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se les da poder para llegar a ser hijos de Dios" (MD, págs. 70, 745).
La Biblia no enseña que el bautismo imparta salvación. Pablo dijo: "que somos salvos o nacidos de arriba por medio de la fe en Cristo Jesús" (Gál. 3:26). El bautismo del creyente sigue a la salvación, vea Hechos 8:32-39; 10:44-48 y 16:25-34. El bautismo es importante, porque todo lo que Cristo mandó es importante, pero no todo lo que él nos mandó hacer "nos salva". Jesús mismo es el Salvador que puede también salvar completamente a los que por medio de él se acercan a Dios (Heb. 7:25).
Milton R. Hunter declaró también que para entrar al cielo, el hombre debe hacerse miembro y vivir los principios y ordenanzas del evangelio de la verdadera iglesia del Maestro, que es la mormona, restaurada por medio de revelaciones divinas al Profeta José Smith (GTA, pág. 166).
Ante esto, solo puedo decir que, si uno no puede entrar a la presencia de Dios en el cielo, sin unirse a la Iglesia mormona, entonces la Biblia debería de decirlo. Pero no es así, porque Pablo escribió: "Hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1 Tim 2:5). Si debemos tener la Iglesia mormona además de Cristo, no hay entonces un mediador, sino dos. Jesús dijo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre, sino por mí" (Juan 14:6). No dijo: "Nadie viene al Padre, sino por medio de tal o cual iglesia". Por consiguiente, la enseñanza mormona a este respecto es insostenible ante la revelación bíblica.
Los mormones creen también que el hacer buenas obras da la salvación. El Libro de Mormón dice: "Sabemos que es por la gracia que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos" (II Nefi 25:23). El apóstol mormón LeGrand Richards dijo: "Un concepto erróneo común es que la creencia en el Señor Jesucristo por sí sola es el único requisito para la salvación... La salvación viene por medio de vivir los mandamientos del Señor y hacer buenas obras" (D.N., 14 de Nov. 1973, pág. 11).
Pero la Biblia nos dice: "El nos salvó, no por las obras de justicia que nosotros hubiésemos hecho, sino según su misericordia; por medio del lavamiento de la regeneración y de la renovación del Espíritu Santo, que él derramó sobre nosotros abundantemente por medio de Jesucristo nuestro Salvador" (Tito 3:5-6). Otros pasajes bíblicos que niegan que las obras tengan algo que ver con la salvación son: Rom. 11:5-6; Gál. 2:16; Efe. 2:8-9.
También es enseñanza mormona, que para obtener la salvación se debe aceptar y hacer todo lo que Jose Smith ha dicho. José Fielding Smith dijo: "Sin aceptar a José Smith, no hay salvación... Ningún hombre puede rechazar ese testimonio sin acarrear sobre sí las más terribles consecuencias, puesto que no podrá entrar en el reino de Dios" (DS, Tomo I, pág. 182).
Y Brigham Young dijo: "Ningún hombre o mujer en esta dispensación entrará jamás en el reino celestial de Dios sin el consentimiento de José Smith.... Todo hombre y mujer debe tener el certificado de José Smith, como pasaporte para su entrada en la mansión donde están Dios y Cristo... El tiene las llaves de aquel reino para la última dispensación" (JD, Tomo VII, pág. 289).
Pero la Biblia advierte: "Así ha dicho Jehová: Maldito el hombre que confía en el hombre, que se apoya en lo humano, y su corazón se aparta de Jehová" (Jer. 17:5). Y Pablo declaró: "Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre: (1 Tim. 2:5). Amable lector, déjeme hacerle una pregunta: ¿fue hombre José Smith?... Si José Smith fue hombre, ¡Confiar en él es ser maldito! Si Jesucristo como dice la Biblia es el UNICO mediador, entonces José Smith no puede ser también un mediador que otorgue consentimiento para ir al cielo.
También enseñan que es necesario casarse en el templo mormón para alcanzar la "progresión eterna". El no casarse en un templo mormón condena a la persona para que ésta no llegue a ser un dios. Para casarse en un templo mormón, al solicitante se le examina sobre los siguientes asuntos: 1. limpieza moral; 2. sostenimiento de las autoridades generales; 3. pago del diezmo completo; 4. guardar la palabra de sabiduría; 5. llevar puestos los vestidos interiores de reglamento (estas prendas íntimas deben usarse toda la vida, son "santificadas por los sacerdotes" y vendidas a los fieles, se usan como amuletos que ahuyentan el mal); 6. asistencia regular al templo. Las ceremonias y ritos efectuadas en el templo son secretos. Aún a los padres inconversos de los contrayentes se les niega el acceso a dichas ceremonias. Los mormones no pueden probar que tales ceremonias fueran parte del evangelio de Cristo, así que caen bajo la condenación de Gálatas 1:8-9. Además, puesto que el Libro de Mormón es la "plenitud del evangelio" y no dice nada de tales ceremonias, por consiguiente deberían ser rechazadas.
En cuanto al matrimonio celestial en el templo, el apóstol mormón Juan Widtsoe escribió: " Dos personas vivientes pueden ser selladas una a otra para la vida y la eternidad. Un hombre viviente puede ser sellado para siempre a una mujer muerta; o una mujer viviente a un hombre muerto. Dos personas muertas pueden ser selladas una a otra. Además por mandamiento de José Smith, es posible que un hombre sea sellado a más de una mujer para la vida y para la eternidad. De esta manera comenzó el matrimonio plural entre los Santos de los Ultimos Días" (ER, pág. 340).
Sin embargo Jesús declaró: "Porque en la resurrección no se casan ni se dan en casamiento, sino que serán como los ángeles que están en el cielo" (Mat. 22:30). Por tanto, si los hombres no son casados, y no pueden casarse en el cielo, sino que serán como los ángeles, ¿cómo puede haber matrimonio en la vida resucitada? Según Romanos 7:4 y Apocalipsis 19:7-8, los cristianos serán entonces "casados" con Cristo. Pero José Smith declaró: "A menos que un hombre y su esposa entren en un convenio sempiterno y se casen para la eternidad, mientras que están en esta probación, por el poder y autoridad del Santo Sacerdocio, cesarán de propagarse cuando se mueran; es decir, no tendrán más hijos después de la resurrección (DHC, Tomo V, pág. 391).
La Biblia registra la práctica de la poligamia, pero no la recomienda. Muchos hombres del Antiguo Testamento tuvieron más de una mujer, pero Dios nunca mandó el matrimonio plural. Dios habla siempre de la esposa del hombre, y no de las esposas (Gén. 2:18, 22, 23; Mat. 19:5, Efe. 5:31; 1 Cor. 7:2; 1 Tim. 3:2, 12; Deut. 17:17). Los funcionarios de la Iglesia debían servir de ejemplo para todos los cristianos. Sobre ellos se enseña claramente que no debían tener más de una esposa, vea (1 Tim. 3:2, 12; Tito 1:6).
Otro aspecto que tiene que ver con la salvación dentro de la doctrina mormónica, es el bautismo por los muertos. Esta enseñanza la expone José Fielding Smith, de la siguiente manera: "Si un hombre no puede entrar sin bautismo en el reino de Dios, entonces tienen que ser bautizados los muertos. Pero ¿cómo pueden ser bautizados en agua para la remisión de sus pecados?... La única manera en que se puede hacer esto es en forma vicaria, actuando una persona viviente como substituto por los muertos" (DS, Tomo II, pág. 141).
Los mormones usan 1 corintios 15:29 para tratar de probar que es bíblico su concepto de bautismo por poder. El pasaje dice así: "De otro modo, ¿Qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos?".
El tema principal de Pablo en 1 Corintios 15 no era el bautismo por los muertos, sino la resurrección del cuerpo. No estaba dando en el versículo 29 un mandamiento de bautizar por poder, sino que estaba argumentando en favor de una creencia en la resurrección del cuerpo. La historia señala que existían sectas que practicaban un bautismo por los muertos. Es casi seguro que Pablo se refería a ellas al decir: "... ¿qué harán los que se bautizan por los muertos?. Algunas personas creen que los corintios tenían esta costumbre en su iglesia. Pero el hecho de que tal costumbre sea desconocida en la historia de la iglesia primitiva indica que no era parte de la doctrina ni de la práctica que ésta había recibido de los apóstoles.
José Fielding Smith dijo: "La doctrina de la fe sola niega la justicia de Dios" (DS, Tomo II, pág. 140). Y otro escritor mormón llama a la justificación por fe una "doctrina perniciosa" y un "dogma sectario" (AF, pág. 118). Sin embargo, los mormones creen que pueden hacer obra vicaria a favor de los muertos, y que los muertos la pueden aceptar por fe, en el mundo espiritual después de la muerte. Pero cuando Cristo ofrece gratuítamente la vida eterna por pura gracia mediante la fe a todos los que creen ahora, los mormones la rechazan, diciendo que deben trabajar para obtener su propia salvación. San Pablo inspirado por el Espíritu advierte: "El dios de este siglo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no les ilumine el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, quien es la imagen de Dios" (2 Cor. 4:4). Y el escritor a los hebreos nos dice: "Está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después el juicio" (Heb. 9:27).
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