miércoles, 12 de octubre de 2011

La Biblia.


El mormonismo dice que la Biblia es insuficiente. No contiene toda la verdad que Dios desea darle a su pueblo. Por tanto, le dio otras revelaciones a José Smith, y éstas se hallan al mismo nivel de la Biblia. Están contenidas en sus libros: El Libro de Mormón, La Perla de Gran Precio, y Doctrinas y Convenios. Son la guía suprema para la Iglesia. Además dicen, que Dios habla por medio de los sacerdotes, (los Oráculos Vivos) lo que hablan ellos vale más para ellos que todas las versiones de la Biblia juntas.
Bruce McConkie dijo: "Los miembros de la Iglesia de los Santos de los Ultimos Días creen en la Biblia. La doctrina bíblica es doctrina mormona, y la doctrina mormona es doctrina bíblica. Son una misma cosa. (¿Qué piensan los mormones acerca de Jesucristo?, pág. 2).
Tales afirmaciones han hecho que muchos asuman que los mormones ven la Biblia como la ven los cristianos evangélicos, pero ese no es el caso. En realidad el mormonismo ataca la Biblia con dos cargos: (1) está mal traducida, y (2) es incompleta.
La mala traducción de la Biblia se sugiere en el octavo Artículo de Fe. El escritor mormón Talmage explica: "No habrá, no puede haber, una traducción absolutamente fidedigna de éstas u otras Escrituras, a menos que se haga por medio del don de traducción... Léase pues la Biblia reverentemente y con cuidado y oración, buscando el lector la luz del Espíritu siempre para poder distinguir entre la verdad y los errores de los hombres" (Artículos de Fe, pág. 263).
El apóstol mormón Orson Pratt también escribió: "Si se admitiera que los apóstoles y evangelistas sí escribieron los libros del Nuevo Testamento, eso en sí no probaría que fueran divinamente inspirados en el momento en que escribieron... ¿Y quién, estando en su juicio, podría por un momento suponer que la Biblia en su forma actual es una guía perfecta? ¿Quién sabe si siquiera un versículo de la Biblia ha escapado a la contaminación, para transmitir ahora el mismo sentido que transmitió en lo orginal? (Autenticidad divina del Libro de Mormón, págs. 45,47).
Además de la acusación de que la traducción de la Biblia no es fidedigna, los mormones dicen que tanto doctrina importante como libros enteros han sido borrados o añadidos por hombres corruptos. El apóstol Orson Pratt declaró: "se le ha robado a la Biblia su claridad, habiéndose perdido muchos libros sagrados, rechazados otros por la Iglesia Romana; y los pocos que nos quedan fueron tantas veces copiados y recopiados, que se admite que casi cada versículo ha sido corrompido y mutilado a tal grado que apenas se leen iguales dos versiones cualquiera (The Seer, pág. 213).
Por lo antes expuesto, los mormones tratan de hacernos creer: Que Dios les dio a ellos otras "revelaciones" y que éstas están al mismo nivel, o en un nivel más alto que la misma Biblia. Ante semejantes afirmaciones, solo puedo decir: Que al comparar nuestras versiones más modernas de la Biblia con los escritos originales, éstas siguen reflejando los principios espirituales que nuestro Dios deseó transmitirnos en la Sagradas Escrituras. Por el contrario, como hemos visto previamente en esta investigación, es el Libro de Mormón y toda la literatura mormona, la que adolece de veracidad y perfección.
La Biblia es enfática tocante a toda "revelación" que no se ajuste a lo que Dios nos ha declarado en ella. El proverbista escribió: "Probada es toda palabra de Dios; El es escudo para los que en El se refugian. No añadas a sus palabras, no sea que El te reprenda y seas hallado mentiroso" (Proverbios 30:5-6). Y el apóstol Juan agrega: "Yo testifico a todos los que oyen las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añade a ellas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quita de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del árbol de la vida y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro" (Apocalipsis 22:18-19).
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