miércoles, 12 de octubre de 2011

El Infierno


El apóstol John Widtsoe declaró: "En la Iglesia de Jusucristo de los Santos de los Ultimos Días no hay infierno. Todos encontrarán una medida de salvación" (ER, pág. 216).
Talmage dijo: "Los castigos estipulados caerán sobre todos los que rechazaren la palabra de Dios en esta vida, pero después de quedar pagada la deuda se abrirán las puertas de la prisión, y los espíritus que en un tiempo estuvieron encerrados en sufrimiento, para entonces castigados y limpios, saldrán a participar de la gloria provista para los de su clase (AF, pág. 164).
Según estas enseñanzas el estado final del malvado es aparentemente una prisión temporal. No obstante, el Libro de Mormón se refiere a "un castigo, igualmente tan eterno como la vida del alma" y del "plan de la felicidad o la salvación, tan eterno también como la vida del alma" (Alma 42:16; Mosíah 2:38-41) Esto está de acuerdo con la Biblia, ¡pero no está de acuerdo con el mormonismo! Por ejemplo, Talmage manifestó: "es cierto que se ha decretado el castigo eterno como el destino de los impíos; pero el Señor mismo ha interpretado esta expresión: Castigo eterno es castigo de Dios; castigo sin fin es castigo de Dios, porque "sin fin y eterno" son dos de sus nombres, y son expresiones típicas de sus atributos. No habrá alma que permanecerá en la prisión o seguirá en tormento más del tiempo requerido para efectuar la reforma necesaria y vindicar la justicia, que son los únicos fines por los que se impone el castigo (AF, págs. 162-163).
Dijo también el anciano Juan Morgan: "Castigo eterno es castigo de Dios, o en otras palabras es el nombre del castigo que inflige Dios. Por tanto, quienquiera que reciba el castigo de Dios recibe castigo eterno, sea que se soporte por una hora, un día, una semana, un año, o una edad (El Plan de Salvación, pág. 30).
Los mormones hablan a veces del infierno o del castigo eterno, pero están hablando de una prisión temporal. En el mormonismo, ¡el castigo eterno se acaba eventualmente, pero la vida eterna es sin fin! Por lo tanto, los mormones no temen al infierno. Las mujeres tienen aún menos razón de temer el infierno porque Brigham Young dijo: "Dudo que se pueda encontrar en las revelaciones dadas y los hechos como existen, que haya una hembra en todas las regiones del infierno" (JD, Tomo VIII, pág. 222).
El apóstol Juan nos dice en el Apocalipsis que los confinados al infierno "serán atormentados día y noche para siempre jamás" (Apoc. 20:10). La expresión "para siempre jamás", según los más grandes eruditos bíblicos indica: Eternidad sin fin del tormento. No existe entonces, tal enseñanza de una "condenación eterna temporal". Más bien, nos hallamos enfrente de otra enseñanza mormona, carente de toda verdad espiritual. Y por consiguiente, ¡Debe ser rechazada en su totalidad!.
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