sábado, 18 de junio de 2011

Templo 1845

Este libro e PDF nos explica las ordenanzas tal como se efectuaban en 1845.

Masonico total

http://www.archive.org/details/dialoguebetweena00vand

Si lees esto entenderas lo que ocurrio en Mountain Meadow.
Veras como han cambiado muchisimo "esas ordenanzas".
Como juraban la venganza de Jose Smith



Descarga el libro en PDF

miércoles, 15 de junio de 2011

Derivaciones de la "verdad" o de la mentira.


Poco después de fundarse, el mormonismo se dividió en por lo menos seis facciones:


1. Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días
Es el grupo mayor y, aunque prefiera no hablar sobre la poligamia, su autor contemporáneo, John J. Steward afirma:"La Iglesia nunca renunció, ni renunciará jamás a esa doctrina. La revelación recibida en cuanto al matrimonio pluralista, forma todavía parte integrante de las escrituras de los Santos de los Últimos Días, y siempre la formará."
2. Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
Rechaza la poligamia y acepta la "Traducción Inspirada de la Biblia" de Smith.

3. Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días Strangistas
Tiene ese nombre porque siguió el liderazgo de J. Strang, que senegó a seguir a Brigham Young

4. Iglesia de Cristo del Lote del Templo
Tiene ese nombre porque se halla situada en el terreno que Smith indicó como local en que sería reconstruido el tempo de Sion. No acepta la poligamia.
 
5. Iglesia de Jesucristo Bickertonista
Es el mejor de todos los grupos. No acepta la poligamia. Fue fundada por W. Bickerton en 1862.
 
6. Iglesia de Jesucristo Cutlerista
Es también muy pequeña. No acepta la poligamia. Fue fundada por A. Cutler en 1853


¿Quien tiene la verdad?


sábado, 11 de junio de 2011

Brigham Young se jactaba de su éxito.

"¿Qué hombre o mujer en la tierra, qué espíritu del mundo espiritual puede decir verdaderamente que yo haya dado jamás una palabra de consejo errónea, o una palabra de consejo que no pudiera ser sancionada por los cielos? El éxito que me ha acompañado en mi presidencia se debe a las bendiciones y misericordia del Todopoderoso..." ("Diario de Discursos", ["Journal of Discourses"], Volumen 12, página 127).

 

Brigham Young dijo que estamos obligados a guardar todas las leyes y ordenanzas de Dios

"Algunos de Ustedes podrían preguntar:  '¿Hay alguna sola ordenanza de la que se puede prescindir?  ¿Hay algún mandamiento ordenado por Dios a las personas que los exima de obedecerlo?'  Ninguno, no importa cuán insignificante o pequeño sea en nuestra propia estima.  No importa si estimamos que no son esenciales, o el menor o el último de todos los mandamientos de la casa de Dios, estamos bajo la obligación de observarlos.  ("Diario de Discursos", ["Journal of Discourses"], Volumen

Brigham Young dijo que la concepción y el nacimiento de Jesús fue tan natural como el nuestro.

El nacimiento del Salvador fue tan natural como el de nuestros hijos; fue el resultado de una acción natural.  El participó de carne y sangre —fue engendrado por su Padre, como nosotros lo fuimos por nuestros padres."  ("Diario de Discursos", ["Journal of Discourses"], Volumen 8, página 115).

 

Brigham Young: condenados por rechaza la poligamia

  • Ahora, si cualquiera de ustedes negara la pluralidad de esposas, y persistiese en hacerlo, les prometo que será maldecido."  ("Diario de Discursos", ["Journal of Discourses"], Volumen 11, página 269).
  • "Los únicos hombres que se convierten en Dioses, aun los Hijos de Dios, son aquellos que entran en la poligomía.  ("Diario de Discursos", ["Journal of Discourses"], Volumen 11, página 269). 
 

    Brigham Young dijo que uno no puede alcanzar el más alto cielo sin el consentimiento de Joseph Smith.

    "...ningún hombre o mujer en esta dispensación entrará jamás al reino celestial de Dios sin el consentimiento de José Smith." ("Diario de Discursos", ["Journal of Discourses"], Volumen 7, página 289).

     

    Brigham Young dijo que sus discursos eran tan buenos como las Escrituras

    • "Les digo ahora, cuando estos [sus discursos] sean copiados y aprobados por mí, son tan buena Escritura como lo que está expresado en esta Biblia… "  ("Diario de Discursos", ["Journal of Discourses"], Volumen 3, página 247; vea también Volumen 13, página 264; ver también página 95). 
     

      Anticristos

      Brigham Young dijo que hay que confesar a José Smith como un profeta de Dios para poder ser salvo.

      • "...y aquel que no confiesa que Jesús ha venido en la carne y que envió a José Smith con la plenitud del Evangelio para esta generación, no es de Dios, sino que es Anticristo." ("Diario de Discursos", ["Journal of Discourses"], Volumen 9, página 312).
       

        La pena de muerte

        Brigham Young dijo que es necesario derramar su propia sangre para expiar algunos pecados.

        • "No hay hombre o mujer que quebrante los pactos hechos con su Dios, a quien no se le requerirá que pague la deuda.  La sangre de Cristo nunca limpiará eso; su propia sangre lo expiará… " ("Diario de Discursos", ["Journal of Discourses"], Volumen 3, página 247; vea también, Volumen 4, páginas 53-54, 219-220). 
         

          Mentiras de profetas

          La última ubicación conocida de las planchas de oro nos la da Brigham Young en el Diario of Discursos:

          El 17de Junio de 1877, Brigham Young relató lo siguiente: “Viví en el mismo campo en donde se encontraron las planchas y de donde se tradujo el Libro de Mormón y yo sé muchas cosas referentes a ese campo. Creo que me tomaré la libertad de decirles de otra circunstancia que será tan maravillosa como nada puede ser. Se trata de un incidente en la vida de Oliverio Cowdery, que él no se tomó la libertad de contarlas en reunión como yo lo hago.




          “Les cuento estas cosas, y tengo un motivo para hacerlo. Deseo llevarlas a los oídos de mis hermanos y hermanas, y también de los niños, para que crezcan en el entendimiento de algunas cosas que parecen estar completamente escondidas de la familia humana. Oliverio Cowdery fue con el Profeta José cuando él depositó estas planchas. José no tradujo todas las planchas; hubo una porción de ellas que estaba sellada, lo que ustedes pueden saber por el Libro de Doctrina y Convenios. Cuando José obtuvo las planchas, el ángel le indicó que las llevara de regreso al Cerro Cumorah, lo que cumplió.
          “Oliverio dice que cuando José y Oliverio fueron allí, el cerro se abrió, y que entraron a una cueva, en la que había un espacio grande y cómodo. Cuenta que en el momento no pensó, si los alumbraba la luz del sol o una luz artificial, pero que estaba tan iluminado como a la luz del día. Ellos colocaron las planchas en una mesa; era una mesa grande que se hallaba en el cuarto. Debajo de esta mesa había una pila de planchas, tantas como de unos dos pies de alto, y que habían muchas más planchas que juntas probablemente llenarían varias cargas de vagón; se encontraban apiladas en las esquinas y a lo largo de las paredes.
          “La primera vez que fueron allí la Espada de Labán colgaba de la pared; pero cuando volvieron a ir había sido colocada sobre la mesa cruzando las planchas de oro; estaba desenvainada, y en ella se leía: “esta espada nunca será enfundada otra vez hasta que los reinos de este mundo lleguen a ser el reino de nuestro Dios y su Cristo”. Les cuento que esto no proviene solamente de Oliverio Cowdery, sino de otros que sabían de esto, y que lo entendieron…Me tomo la libertad de referirme a estas cosas para que no las olviden y se pierdan”. (Diario de Discursos 19, 38)

          ¿Una cueva iluminada, que no se encontro nunca el el cerro de  cumorah? ¿Un monton de planchas?
          Definitivamente hipermentiras para super falsos profetas

          viernes, 10 de junio de 2011

          Brigham Young el semental 48

          10 de Junio de 1855. Brigham Young se casa con Catherine Reese


          Catherine Reese nace el 27 de Enero de 1804 en Nueva York. Se casa con Zephaniah Clawson el 08 de Enero de 1824 y tienen seis hijos: Susana, Hyrum Bradley, John Reese, Louisa P., Hellen Cordellia, y Harriet Cornelia. Susana y Louisa mueren mientras niñas.

          Catherine cruza las llanuras en la segunda expedición de Brigham Young en 1848 con tres de sus menores hijos. Su hijo John se une al Batallon Mormon.

          En 1844 se casa con Howard Egan como una de sus esposas plurales. En 1852 se divorcia de Egan y el 10 de Junio de 1855, a la edad de 51 años, se casa con Brigham Young de 54 años. Se convierte en la 48va esposa del profeta.

          Su nieto fué Rudger J. Clawson, un apostol de la Iglesia SUD

          Brigham Young el semental

          14 de Junio de 1842. Brigham Young se casa con Lucy Ann Decker


          Lucy Ann Decker nace el 17 de Mayo de 1822 en Phelps, Ontario, Nueva York. Se casa con William Seeley en 1833 y tiene tres hijos con él: Isaac Joseph Seeley, Harriet Christina Seeley y William Jacob Seeley.
































          Estando todavía casada con Seeley se sella a Brigham Young por "tiempo y eternidades" con quien tiene 7 otros hijos: Brigham Heber Young, Fanny Young, ERnest Irving Young, Shamira Young, Arta de Christa Young, Feramorz Little Young y Clarissa Hamilton Young.

          Clarissa describe el rol diario de su madre. Daba pension a hombres que trabajaban para el estado, y cuidaba a sus hijos. A las siete de la mañana ponía el desayuno en la mesa para los pensionistas. La familia desayunaba a las 8. Brigham desayunaba a las diez (sólo comía dos veces al dia, desayuno a las diez y cena a las cuatro). Al mediodia nuevamente alimentos para los pensionistas y la familia, y nuevamente comida en la noche. Si había visitas, lo que ocurría frecuentemente, había que servir refrigerio. Vivía feliz con el tipo de vida que tenía y aseguraba que Brigham la hacía feliz, no era celosa de las otras esposas.

          Elisa Snow

          29 de Junio de 1842. Jose Smith se casa con Eliza R. Snow.

          En secreto, Jose Smith se casa con Eliza R. Snow, maestra en Nauvoo, y una de las mas celebradas mujeres Santo de los Ultimos Dias del siglo XIX. Una reconocida poeta, registraba historia, escribía acerca de las relaciones humanas y la naturaleza, además de explicar escrituras y doctrina. Se ocupó de la educación de su hermano menor Lorenzo Snow quien luego fué Quinto Presidente de la Iglesia.























              Eliza escribió sobre Jose Smith, " mi amado esposo, la elección de mi corazon y corona de mi vida". Sin embargo, en el verano de 1842 organizó una petición con mil firmas de mujeres, negando que Jose Smith estuviera relacionado con la poligamia. Mas aún como secretaria de la Sociedad de Socorro organizó la publicación de un certificado en Octubre de 1842 denunciando la poligamia y negando que Jose Smith hubiera sido su creador y participante.

          A la muerte de Jose Smith se casa con Brigham Young como esposa plural.

          martes, 7 de junio de 2011

          Tergiversación de la historia

          El siguiente texto esta copiado de la mormonwiki, pero veamos como se tergiversa la historia en favor de los mormones.(En rojo mis comentarios)

          A principios de 1838, mientras los miembros que estaban situados en Kirtland empezaron a mudarse a Far West, la nueva cede de la Iglesia, los mormones otra vez fueron atacados por los populachos que temían sus números y sus creencias poco usuales. Algunos temían que los mormones iban a votar todos de una sola manera. En Agosto de 1838, un populacho ataco a los mormones que estaban tratando de votar en el pueblo de Gallitin en el condado de Daviess.

          Los danitas comezaron a echar de este pueblo a aquellos mormones que estaban en desacuerdo con  la sexualidad compulsiva de Jose Smith  a mediados de Julio. Lo unico que hiciron algunos es defenderse de la expulsión de sus casas y posesiones. Eran mormones tambien

          Empezaron a correr rumores de que iba a haber una guerra. Un grupo de mormones que se llamaban Danitas, dirigidos por un nuevo converso llamado Samson Avard, empezaron a luchar, sin que José y la Iglesia supieran o aprobaran sus acciones. Después, muchos Danitas fueron excomulgados.

          Los mormones crearon el grupo de los danitas con el consentimiento y beneplácito de Jose Smiith el 16 de Junio.
          http://sofismaslm.blogspot.com/2011/06/el-manifiesto-danita.html


          En octubre, un apóstol mormón, David W. Patten fue asesinado en una batalla en las riberas de Crooked River en el condado de Ray.

          Este apostol fué a liberar a un mormon acusado de asesinato y se metio de lleno en una batalla contra el ejercito americano que lo llevaban a juicio.

          Finalmente el 27 de octubre de 1838, el gobernador Lilburn Boggs firmó lo que se llegó a conocer como la Orden de Exterminación.
          http://sofismaslm.blogspot.com/2011/06/27-de-octubre-de-1838-la-orden-de.html

          Depués de asesinatos , robos , extorsiones, adulterios , etc de Jose Smith este gobernador decidio arreglar el asunto por las malas. Pero los mormones ya "se habian pasado 4 pueblos".

          Decía en parte que: Se debería de tratar a los mormones como enemigos y que deberían de ser expulsados del estado o exterminados si fuera necesario, en bien de la paz pública, porque sus ultrajes no se podían describir. Su pueden incrementar sus fuerzas tienen permiso para hacerlo, tanto como crean necesario



           Esta es la explicacion de wikipedia
           
          Al regresar de la Gran Bretaña, durante el período de persecución y disensión interna en la iglesia, Hyde escribió que sentía que Dios había dejado de estar con la iglesia. Dejó de ser miembro activo el 19 de octubre de 1838 junto con Thomas B. Marsh. Marsh explicó en una carta, las razones de su separación de la iglesia, documento que fue firmado tanto por él como por Hyde el 24 de octubre de 1838, mientras estaban en Missouri. Entre sus razones contendían que los mormones se habían organizado en una compañía llamada los Danitas, quienes fanáticamente apoyarían a la cabeza de la iglesia en todas las cosas, estuviesen bien o mal y que vigilantes mormones y danitas habían incendiado y saqueado ciertas colonias en uno de los condados de Missouri.3 Marsh y Hyde también alegaban que José Smith había planeado tomar posesión del estado y que afirmaba que su gente tenía la intensión de tomar los Estados Unidos y, ultimadamente, el mundo entero.
          El testimonio de Marsy y Hyde añadió pánico entre el nor-oeste de Missouri y contribuyó a los subsecuentes eventos de la Guerra Mormona. Debido a que se creía que un ataque mormón era inevitable, una unidad de la milicia del estado fue enviada para patrullar la frontera entre el condado de Ray y el condado mormón de Caldwell, hacia el norte de Missouri. El 25 de octubre de 1838 llegaron reportes a los religiosos en Far West de que la milicia en cuestión no era más que un populacho y que habían secuestrado a algunos de los Santos. Como consecuencia de dichos rumores, algunos miembros de la iglesia formaron una partida armada para rescatar a los damnificados y atacar a la milicia en lo que se conoce como la Batalla del Río Crooked. Aunque solo un no-mormón falleció del lado de los de Missouri, se pasaron reportes iniciales en las que se decía que la mitad de la unidad había sido acabada. Los Santos de los Últimos Días sufrieron más víctimas: Gideon Carter murió en la batalla y David W. Patten y Patrick Obanion murieron luego como consecuencias de heridas recibidas en la batalla.4 Este ataque a la milicia del estado, junto con la subsecuente expulsión de aquellos que no eran miembros de la iglesia en el condado de Daviess, obligó al gobernador a responder por la fuerza. El 27 de octubre pidió el refuerzo de 2.500 soldados para poner fin a la percibida rebelión y firmó lo que llegó a conocerse como la Orden de Exterminación de mormones.4

          Estos mormones eran de todo menos cristianos. Solo por defender a su "profeta" fueron capaces de barbaridades.. 
          Ni el mismo Cristo permitió que Pedro lo defendiera. Y el ejemplo lo tenemos con la restitución de la oreja cortada a un judio por la espada de este. Un "cristianismo" diferente.

          SORPREDENTEMENTE DIFERENTE

          domingo, 5 de junio de 2011

          27 de Octubre de 1838. La "Orden de Exterminio" del gobernador Liburn Boggs


          La Orden Ejecutiva # 44 de Missouri, conocida también como la "Orden de Exterminio" fué dada por el gobernador Liburn Boggs contra los Santos de los Ultimos Dias por su "abiero desafío contra las leyes y haber declarado la guerra a los habitantes del estado...Los mormones deben ser tratados como enemigos y deben ser exterminados, ó, si es necesario, sacados del estado para obtener la paz pública. Sus atrocidades van mas allá de cualquier descripción". La orden se suspendió formalmente en 1976.

          Esta "Orden de Exterminio" fué el resultado de una serie de actividades hostiles perpretadas por la iglesia en contra de los habitantes del area, dentro de los que se cuentan saqueo y destrucción de poblaciones enteras, incendio de propiedades y haber iniciado una guerra contra el estado. Los habitantes del estado ya habían declarado antes, que bajo las órdenes de Jose Smith, una banda de mormones (Los Danitas, quienes habían jurado fidelidad sea que el profeta esté en lo correcto ó no), habían quemado todos los edificios de Gallatin, luego de haber sustraído todo lo de valor que pudieron encontrar.

          El manifiesto danita

          19 de Junio de 1838. El Manifiesto Danita


          Los Danitas fueron unaorganizacion fraterna de los Santos de los Ultimos Dias, fundada en 1838 en Far West, Condado de Caldwell, Missouri. Operaron como un grupo de vigilancia y tomaron un rol central durante la Guerra Mormona de 1838.
          En 1834, durante la Marcha del Campo de Sion, Jose Smith creó una milicia conocida como el Ejercito de Israel. A éste grupo también se le llamó Los Danitas. Después de la guerra de 1838 el término Danita estuvo conectado con el militarismo Santo de los Ultimos Dias, la policia de Nauvoo, los guardaespaldas de Jose Smith, las "silbantes brigadas" y los "Angeles Destrcutores" de Brigham Young.
          El 19 de Junio de 1838, ochenta y tres Santos de los Ultimos Dias, incluyendo Hyrum Smith, hermano del profeta, firman un documento que se ha dado en llamar el Manifiesto Danita. Es una carta que hace varias acusaciones concerniente a las acciones y caracter de Oliverio Cowdery, David Withmer, John Withmer, W.W. Phelps y Lyman E. Johnson quienes se habían apartado de la iglesia. Al final de la carta se lee:
          "Solemnemente les hemos advertido, y de la manera más terminante, que si no cesan de abusar a los ciudadanos de éste condado, la venganza les llegará tarde ó temprano, y cuando llegue será tan furiosa como un torrente de montaña, tan terrible como una tempestad. Ustedes no han hecho caso a nuestra advertencia, y han hecho caso omiso de ella y han seguido su propio camino; pero la venganza no duerme... y a menos que nos escuchen y hagan caso a nuestra petición, la venganza les sobrevendrá en una hora que no esperan, en un dia que no saben, y no habrá escape, porque ya se ha decretado. Salgan, salgan, salgan, para que no les sobrevenga una fatal calamidad"
          La carta tuvo el efecto deseado, y todos los disidentes salieron del condado, estableciéndose en Liberty y Richmond.
          John Withmer declaró que habían sido expulsados de sus hogares y robados de sus bienes.

          Una Iglesia de Amor

          Esto está copiado de una pagina WEB:
          Muy interesante

          En agosto de 1992 Lavina Fielding Ánderson presentó un ensayo en el simposio Sunstone detallando todos los actos de agresión que la Iglesia Mormona estaba realizado entonces contra los intelectuales del mormonismo. En la misma presentación Eugene England, un famoso intelectual mormón y profesor de la Universidad de Brigham Young, denunció la existencia de un comité secreto, el Comité para "Fortalecer" los Miembros de la Iglesia. El Dr. England y otros tenían pruebas de que dicho comité estaba investigando la vida, los escritos y las declaraciones de todo mormón sospechoso de "apostasía".

          El Dr. England creía que el comité había sido la iniciativa de mormones vigilantistas que habían asumido por cuenta propia un papel de policía secreta para descubrir y denunciar a cualquiera que ellos consideraran "apóstata". Pero Vern Ánderson, un periodista de la Associated Press, descubrió que la Iglesia Mormona estaba involucrada oficialmente en este comité.

          Finalmente la Iglesia Mormona se vio obligada a admitir públicamente que el comité secreto, que continúa en operación hasta hoy, está dirigido por los Doce Apóstoles bajo la dirección del Presidente de la Iglesia.

          El Comité para "Fortalecer" los Miembros de la Iglesia investiga secretamente las declaraciones y los escritos de los miembros de la Iglesia Mormona, subraya las declaraciones sospechosas y envía copias a los presidentes de estaca locales. Por ejemplo, cuando la Iglesia Mormona excomulgó a Brus Leguás Contreras (presidente de Afirmación Chile), su presidente de estaca, Gabriel Parra, tenía en su poder un dossier detallando todas las actividades de Brus. Dicho dossier pudo haber sido enviado al Presidente Parra por este comité.

          Aunque la Iglesia no revela quiénes dirigen el Comité para "Fortalecer" los Miembros de la Iglesia, Lavina Fielding Ánderson descubrió que los Élderes James E. Faust y Dallin H. Oaks son dos de los apóstoles que han servido en este comité secreto.

          Aunque el nombre del comité sugiere que el propósito es "fortalecer a los miembros de la Iglesia," muchos miembros no fueron fortalecidos, sino debilitados en su fe, cuando la Iglesia admitió que el comité existe. La naturaleza secreta del comité le recuerda a algunos los procedimientos de la Inquisición Española; a otros, el clima de paranoia que caracterizó las infames "cacerías de brujas" realizada en Salem, Massachussets, en 1692 y 1693.

          Scott G. Kenney, un escritor e historiador Mormón, fue uno de varios mormones que quitaron el nombre de los registros de la Iglesia para protestar el clima de vigilantismo y de abuso espiritual fomentado por el Comité para "Fortalecer" los Miembros de la Iglesia.

          El 13 de marzo de 1997 el periódico The San Francisco Chronicle publicó una entrevista con el Presidente Gordon B. Hinckley. Cuando el periodista le recordó al Pte. Hinckley sobre los "Seis de Setiembre," el Pte. Hinckley le respondió lo siguiente:

          Si recuerdo correctamente, tuvimos seis excomuniones. Ese mismo año, en el estado de Utah, tuvimos más de 5.000 bautismo de conversos. Seis versus 5.000 bautismos de conversos; eso pone todo en perspectiva. Pero la importancia de esos seis ha sido muy exagerada. Ellos atraen a los medios de prensa.

          Muchas mormones se sintieron avergonzados y heridos por esta declaración del Pte. Hinckley, para quien los números parecen importarle más que el valor un alma. El Pte. Hinckley parece haberse olvidado de la parábola del pastor que deja a las 99 ovejas para rescatar a la que perdió (Lucas 15:3-7).


          Los "Seis de Setiembre" son:

          Lynne Kanavel Whitesides: Feminista mormona que osó hablar acerca de la Madre Celestial (suspendida el 14 de setiembre).


          Avraham Gileadi: Estudioso del Antiguo Testamento. Su libro The Last Days: Types and Shadows from the Bible and Book of Mormon [Los Últimos Días: Tipos y sombras de la Biblia y el Libro de Mormón] incluye declaraciones que, según algunos, contradicen enseñanzas de Bruce R. McConkie y LeGrand Richards. Aparentemente Gileadi enseñó que un descendiente literal del rey David surgiría independientemente de la Iglesia Mormona y fundaría el Reino de Cristo en Jerusalén. Excomulgado el 15 de septiembre. Más tarde se volvió a bautizar y continúa vendiendo libros en Deseret Book, la casa editorial de la Iglesia Mormona.


          Paul Toscano: Abogado y autor de Strangers in Paradox: Explorations in Mormon Theology [Extraños en paradoja: Exploraciones de Teología Mormona] (1990). Este libro propone que es un error imaginar a Dios como una figura solamente masculina. Fue excomulgado el 19 de septiembre.


          Maxine Hanks: Escritora feminista, editora del libro Women and Authority: Re-emerging Mormon Feminism [Mujeres y autoridad: El resurgimiento del feminismo mormón] (1992). Fue excomulgada el 19 de septiembre.


          Lavina Fielding Ánderson: Editora asociada de la revista The Ensign (el equivalente en inglés a la Liahona), escritora, feminista, e investigadora de la manera en que la Iglesia amordaza, silencia y excomulga a los intelectuales. Fue excomulgada el 23 de septiembre de 1993, pero continúa asistiendo a la Iglesia junto con su marido.


          D. Michael Quinn: Historiador destacado, autor de importantes libros sobre el mormonismo. Michael Quinn enseñó por años en la Universidad de Brigham, y escribió a menudo sobre temas del pasado mormón que incomodan a la jerarquía de la iglesia: Los ritos mágicos que realizaba José Smith, la poligamia mormona practicada tras el Manifiesto de 1889, y la dinámica entre personas del mismo sexo en el mormonismo. Fue excomulgado el 26 de septiembre, aparentemente acusado de escribir sobre la práctica continuada de la poligamia después del Manifiesto.


          Otros intelectuales excomulgados por la Iglesia o despedidos de la Universidad de Brigham Young

          Desde la época de los Seis de Setiembre, muchos otros intelectuales, escritores, y feministas han sido excomulgados por la Iglesia Mormona, amenazados con excomunión, o despedidos de la Universidad de Brigham Young. Figuran a continuación algunos de los ejemplos más destacados:

          Cecilia Conchar Farr, fue despedida de la Universidad de Brigham Young por sus opiniones feministas.


          David Knowlton, profesor de antropología, fue despedido de la Universidad de Brigham Young por escribir acerca de cómo en América Latina la Iglesia Mormona se había convertido en el blanco de ataques perpetrados por el terrorismo.


          Gail Houston fue despedida de la Universidad de Brigham Young por sus opiniones feministas.


          David Wright, profesor de la Universidad de Brandeis y doctor en estudios del Cercano Oriente, fue excomulgado por dejar de creer en la historicidad del Libro de Mormón.


          Brent Metcalfe fue excomulgado por decir que el Libro de Mormón fue probablemente escrito por José Smith, y no traducido de un texto antiguo.


          Steve Epperson, profesor de historia, fue despedido de la Universidad de Brigham Young y excomulgado de la Iglesia por dejar de creer en la historicidad del Libro de Mormón.


          Janice Allred fue excomulgada en 1995 por escribir acerca de la Madre Celestial.


          Margaret Toscano, escritora, feminista, y profesora universitaria, es la esposa de Paul Toscano. Fue excomulgada en noviembre del 2000 por resistir una orden que recibió de su obispo. La orden era la de no "escribir, publicar, hablar, o conversar en ningún lugar o situación sobre nada que tenga que ver con la historia o la doctrina de la Iglesia".


          Tomas W. Murphy, profesor en la Universidad de Wáshington, fue amenazado con excomunión por escribir que las pruebas de ADN demuestran que los habitantes del Continente Americano proviene de Asia, y no de las tribus de Israel.


          Simon G. Southerton, un biólogo molecular de Canberra, en Australia, fue excomulgado en 2005. Aunque el tribunal dijo que los acusaban de "tener relaciones inapropiadas con una mujer," esa acusación palidece cuando uno analiza los escritos de Southerton, que es famoso por escribir sobre el ADN de los habitantes del Continente Americano.


          Jeffrey Nielsen, instructor de filosofía en la Universidad de Brigham Young, perdió su puesto en la universidad en junio del 2006 por escribir un artículo a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo en un periódico de Lago Salado.

          miércoles, 1 de junio de 2011

          Mountain Meadows y Brigham Young

          Esta es la verdadera historia de la Masacre de Mountain Meadows, esta es la historia verdadera contada por la nieta de John D. Lee, el hijo adoptivo de Brigham Young, perteneciente a la milicia mormona y al grupo de los Danitas (angeles de la muerte o los angeles vengadores: grupo de sacerdotes mormones, quienes hacian pactos solemnes de jámas y bajo ninguna circunstancia desmentir al profeta, y quienes asesinaban a quienes negaran el testimonio de la iglesia, y hacian cumplir el "Blood atonement" sacrificio o muerte para limpiamiento de los pecados, pues según el profeta la sangre de Jesucristo en la expiación no fué suficiente para redimir del pecado, entoncés los Danitas les daban una ayudadita...asesinandolos!)



          COPIADO DEL LIBRO "MORMONISM, MAMMA & ME" (EL MORMONISMO Y YO)
          Una vez más fueron enviadas órdenes del principal centro mormón, situado en Cedar City, al sur de Utah, a mi bisabuelo Lee, llamándolo a que se apartara de sus continuos y agradables deberes familiares. Su superior militar y del sacerdocio, el anciano Isaac Haight, que a la vez era presidente de la división territorial de la iglesia mormona y teniente coronel del Batallón Mormón del Condado de Iron, le ordenó a mi bisabuelo Lee que dirigiera el pillaje y el ataque a un convoy de familias que se dirigían desde Arkansas y Msuri hacia California. Mi bisabuelo escribió:
          Alrededor del 7 de septiembre de 1857, fui desde mi hogar situado en Harmony a Cedar City, por orden del presidente Haight...
          El quería tener una larga conversación en privado conmigo sobre un negocio en particular. Tomamos algunas mantas y nos fuimos al viejo lugar conocido como Iron Works, y allí dormimos esa noche para poder hablar en privado y con seguridad.
          John D. Lee
          El mormonismo puesto al descubierto,
          pág. 218
          Allí se convino, aquel domingo por la noche, que los que tenían autoridad en la iglesia aprobarían la destrucción de la caravana que iba con emigrantes, si eso lo podían hacer los indios. También se convino en que ellos estimularían a los indios posteriormente y los animarían a atacar el convoy y robar el ganado y los bienes.
          M bisabuelo Lee continúa diciendo:
          Haight dijo que había enviado a Kligensmith y a otros hacia Pinto y sus alrededores, para que estimularan a los indios y los forzaran a atacar a los emigrantes.
          En camino de regreso de Cedar City a mi hogar en Harmony, me encontré con una gran banda de indios comandados por Moquetas y Big Bill, dos jefes de Cedar City; éstos estaban con ropa de guerra y completamente equipados para la batalla. Cuando se encontraron conmigo hicieron un alto, y me dijeron que habían hablado ampliamente con Haight, Hgby y Klingensmith, y de éstos habían recibido órdenes de seguir a los emigrantes y matarlos a todos, y tomar sus propiedades como despojo de sus enemigos.
          Estos indios querían que yo fuera con ellos y comandara sus fuerzas. Les dije que no podía ir con ellos esa noche; que yo tenía órdenes de Haight, el gran capitán, de enviar a otros indios por el sendero que éstos utilizaban para atacar, para que ayudaran a matar a los emigrantes; y que yo tenía que atender eso primero; que yo quería que ellos continuaran la marcha hasta donde se hallaban los emigrantes y acamparan cerca de allí hasta que los otros indios se unieran con ellos; que yo los encontraría allí el día siguiente y los dirigiría.
          John D. Lee El mormonismo puesto al descubierto, pág. 226
          Entretanto, la alta jerarquía de los mormones estaba ocupada in- citando tanto a los indios como a los mormones. M bisabuela Raquel de Lee anotó que, la noche del 16 de agosto de 1857, el apóstol George A. Smith y su comitiva llegaron a Harmony. La mañana siguiente, él y su compañía hicieron un desfile en formación de batalla para demostrar a los oficiales de la milicia de Harmony "como disciplinar bien a los hombres". Martineau de Parowan comandaba los movimientos. A las siete de la noche se encontraron en la casa de reuniones. El presidente G.A. Smith presentó un discurso sobre el espíritu que impulsaba a los Estados Unidos de América hacia este pueblo; el discurso estuvo lleno de hostilidad y virulencia, y todos sintieron que se regocijaban en el Señor Dios de nuestros padres. (1)
          Además de las órdenes militares y de los turbios sentimientos de guerra que comunicó a los santos de los últimos días, el apóstol Smith también tenía una epístola significativa para Jacob Hamblin, uno de los numerosos cuñados de mi bisabuelo Lee.
          Esta carta de Brigham Young, fechada el 4 de agosto de 1857, de- signaba a Jacob Hamblin como presidente de la Misión Indígena de la Iglesia en Santa Clara. Se le ordenaba bajo juramento solemne
          ...que entre a desempeñar los deberes de¡ cargo inmediatamente. Continuar hacia los indios la política conciliatoria que siempre he recomendado, y buscar, mediante obras de justicia, obtener el amor y la confianza de ellos, pues ellos tienen que aprender que deben ayudarnos o, de lo contrario, los Estados Unidos de América nos matarán tanto a los unos como a los otros ... Buscar la unión de los corazones de los hermanos de esa misión, y que todos los que estén bajo su dirección estén entrelazados con los santos lazos del amor y de la unidad.
          Luego seguía un párrafo en que había "abundancia de noticias" en relación con el nombramiento
          ... de un conjunto completo de oficiales (federales) para el Territorio. Estos nobles han de tener una escolta de 2.500 soldados regulares del Tío Sam ... que saldrán de Ft. Leavenworth el 15 de julio... el informe que corre es que ellos de alguna manera averiguarán si me van a colgar en la horca luego de someterme a juicio o sin juicio. Hay otros treinta a los cuales se tiene el propósito de juzgar. (2)
          Jacob Hamblin, que estaba preocupado con respecto a sus nuevas responsabilidades de alistar a los indios para que hicieran su parte en la guerra que se aproximaba, escoltó a los principales jefes indios de su distrito para que conferenciaran con Brigham Young en Salt Lake City. El Diario de historia de la iglesia tiene la siguiente anotación el 1 de septiembre de 1857: "El hno. Jacob Hamblin llegó procedente de la Misión de Santa Clara a Salt Lake City con 12 jefes indios que habían acudido a entrevistarse con el presidente Young... El presidente tuvo una entrevista de alrededor de una hora con los indios."

          Evidentemente, Brigham Young persuadió a los indios de que "deben ayudamos o, de lo contrario, los Estados Unidos de América nos matarán tanto a los unos como a los otros". Siete días después, estos jefes indios y unos 400 de sus guerreros se unieron a mi bisabuelo John D. Lee y a otros 53 líderes mormones para atacar a la caravana de colonos que se dirigía a Mountain Meadows.
          En la siguiente batalla, cruel y sangrienta, para sorpresa de los rnerodeadores mormones e indios, los emigrantes tuvieron que hacer una valiente contraofensiva. Desesperada y valientemente se defendieron y defendieron a sus familias durante cinco días largos y tenebrosos con sus horribles noches. Los ancianos mormones, cansados de la larga y extenuada lucha, que habían tenido la confianza de ganar en asunto de horas, se retiraron y formaron un concilio de guerra de la iglesia. Hicieron planes para llevar la batalla a un rápido fin. Luego, como una estrategia planteada con anticipación para sacar a los emigrantes que resistían desde sus trincheras, les prometieron que conducirían a los viajeros empeñados en batalla con seguridad de regreso a Cedar City, Utah, si éstos a su vez abandonaban los fusiles y se rendían. Así lo hicieron los emigrantes, creyendo que los hombres mormones eran amistosos benefactores que los estaban defendiendo contra los indios. Con confianza marchaban valle arriba, cada uno á lado de uno de los acompañantes mormones. Cuando se dio la señal convenida que significaba: "Muchachos, cumplan su deber", cada uno de los ancianos mormones se volvió contra el indefenso emigrante que iba a su lado y despiadadamente lo mató disparándole a sangre fría. En la parte alta de¡ valle, a corta distancia, los indefensos y heridos emigrantes, que estaban siendo transportados en uno de sus propios carromatos, estaban siendo igualmente asesinados por los líderes mormones, dejando así a las mujeres y a los niños que huían alocadamente, para que los indios los asesinaran salvajemente y les arrancaran el cuero cabelludo, a fin de que los ancianos mormones no se hicieran culpables por derramar la "sangre inocente".
          Un total de 127 personas: hombres mujeres y niños fueron despiadadamente asesinados por estos fanáticos ancianos mormones, todos los cuales eran destacados ancianos y obispos; y por la banda de indios que los santos de los últimos días incitaron para que robaran y asesinaran. Esta cobarde matanza total promovida por el sacerdocio mormón, y conocida como la Matanza de Mountain Meadows, ha pasado a los anales de la historia norteamericana como uno de los actos más sangrientos y crueles jamás perpetrado en nombre de la religión, y sólo fue recientemente "superado" por el baño de sangre de Guyana.
          Inmediatamente después de los brutales asesinatos, parte de los hombres mormones comenzaron a matar el ganado de los emigrantes para dar de comer a los indios, con lo cual los halagaron para que se mantuvieran alejados de¡ diabólico pillaje que estaban realizando en el campamento de los emigrantes. Con gritos de júbilo tiraban ollas y sartenes, platos y ropa, mientras en la parte baja de¡ cañón, otros de su tribu y algunos hombres blancos despojaban de ropa, zapatos, dinero, relojes, cuchillos y otros objetos de valor a los cuerpos mutilados y ensangrentados de los que habían sido asesinados. A los regocijados guerreros se les permitió que hicieran una comida espléndida con toda la carne de res que pudieran devorar y también se les concedió una pequeña porción de¡ botín de la monstruosa carnicería. Esto fue lo que les concedieron sus amigos mormones en la matanza.
          El cuadro en verdad tuvo que haber sido sombrío y triste cuando los mormones fatigados y salpicados de sangre, el día siguiente, transportaron a Cedar City, Utah, la mayor parte de los despojos de la guerra; el ganado de los emigrantes, carretas con sus yuntas de bueyes, bienes de¡ hogar, joyas y alhajas, junto con los 17 niños de los emigrantes que gemían en el crujiente y oscilante carro-cama, horriblemente dominados por el terror, tristes, que acababan de quedar huérfanos. Les habían perdonado la vida por cuanto se estimó que tenían tan poca edad que no podrían contar la historia de la matanza, ni incriminar a los asesinos de sus padres. Estos pequeños indefensos fueron entregados al cuidado solícito de las esposas de los ancianos mormones, cuya conciencia los recriminaba, con la siguiente orden: "Muéstrenles el amor y el afecto que puedan. Son niños huérfanos y merecen todo el cuidado y la bondad que podamos darles."
          Esta conciencia culpable pudo haber sido lo que hizo que estos mismos ancianos entregaron en la oficina mormona de los diezmos de Cedar City el botín tomado de las víctimas que habían asesinado. Juanita Brooks, notable historiadora mormona y autora de varios libros bien documentados sobre los primeros días de la historia mormona, detalla cómo fue "profundamente afectada" la gente de Cedar City a causa de la matanza.
          Los carretones extras que estaban en el patio de la oficina de los diezmos y los niños huérfanos que estaban en muchos hogares, los hacían tener una conciencia recriminatoria de la tragedia de Meadows...
          Ahora había en los anaqueles de la oficina de los diezmos muchos pares de zapatos, atados y arreglados según su tamaño; había edredones y mantas; utensilios de cocina y platos; y algo de ropa. Había mudos susurros de camisas y vestidos ensangrentados, que fueron remojados muchísimas veces, lavados en espumas jabonosas y planchados a fin de que estuvieran listos para ser usados. También hubo susurros de las mujeres que sentían náuseas o se desmayaban por esta tarea, pero permanecían con los labios herméticamente cerrados y estoicas.
          Juanita Brooks John D. Lee, pág. 225

          El chivo expiatorio del mormonismo por lo sucedido en Mountain Meadows
          Para mi bisabuelo Lee, junto con su parte del botín de la batalla sangrienta dirigida por el sacerdocio mormón, pronto había otros despojos de guerra, que más bien serían intangibles y no materiales: los frutos de aflicción y destrucción de la fe, de su mal encaminada obediencia a los líderes de su iglesia y a Brigham Young. Le cayó a mi bisabuelo la suerte de ser constituido en víctima que debía cargar con la vergüenza y la culpa de toda la necia matanza planeada y dirigida por el sacerdocio de la iglesia mormona; ser el chivo expiatorio que llevaría los pecados y la desgracia de¡ sórdido negocio de la iglesia mormona, y sufrir, como todos los chivos expiatorios, la pérdida de su familia, sus amigos, su hacienda y su casa. El había de pasar el resto de su vida errante, con frío, con hambre, enfermo y olvidado, escondido durante diecinueve largos años de aflicción, hasta que finalmente fue arrestado y juzgado por un tribunal de los Estados Unidos de América, y condenado a muerte.
          Fue llevado para su ejecución a Mountain Meadows, donde había ayudado a matar, en nombre de Dios y de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, a más de 127 hombres, mujeres y niños. Allí, donde habían sido enterrados la mayoría de los extranjeros asesinados en una larga fosa superficial que ellos mismos habían excavado como trinchera para la batalla, y en que resueltamente se habían defendido de sus merodeadores mormones, el 23 de mazo de 1877, mi bisabuelo se enfrentó calmadamente al pelotón de fusilamiento de los Estados Unidos de América y a la muerte.
          Entre sus últimas peticiones (que se les permite hacer a todos los condenados a muerte), mi bisabuelo Lee pidió que se hicieran tus fotografías de él mismo sentado sobre su ataúd, para las tres esposas que habían permanecido leales a él. Las otras lo habían abandonado cuando Brigham lo había excomulgado, trece años después de la matanza, todo por cuanto había seguido los edictos eclesiásticos de sus superiores y había ayudado a robar y a aniquilar a los viajeros.
          Precisamente antes que se le colocara el pañuelo sobre los ojos, mi bisabuelo le hizo señal al fotógrafo, James Fennimore, quien estaba
          ajustando la cámara cerca. "Ven acá - le dijo -, mientras le hada señas con la mano. Quiero pedirte un favor: que le proveas a cada una de mis tres esposas una de estas fotografías. "Envíales a Raque] A., a Sarah C. y a Emma B." M bisabuelo repitió lentamente los nombres de estas tres fieles compañeras que habían soportado junto con él y por él tantas aflicciones y venganzas, y le dijo a este joven amigo, que había vivido con él y con su familia en Lonely Dall: Envíaselas, por favor. ¿Harás esto?"
          El señor Fennimore respondió afirmativamente. M bisabuelo se sentó en el borde del ataúd y fue tomada la fotografía. Luego, levantándose del sitio donde había estado sentado, y mirando calmadamente a los soldados y a los espectadores, les ofreció su discurso de despedida, en un tono de voz tranquilo y sin emoción.
          Después de una breve oración que hizo el capellán de la cárcel, un ministro metodista de nombre George Stokes (para quien los más antiguos miembros de nuestra familia aún expresan alta consideración y profundo aprecio), ni¡ bisabuelo hizo una petición final: "Les ruego a los guardias un favor: que no me apunten a los miembros, sino al corazón... ¡Que las balas atraviesen mi corazón! ¡Que no me mutilen el cuerpo!" (3)
          Cuando la palabra fatal se oyó: "¡Fuego!", de una manera clara y vigorosa en aquella helada mañana del 23 de marzo de 1877, se oyó un atronador cañonazo, y mi bisabuelo cayó hacia atrás en su ataúd, muerto e inmóvil, y su espíritu cruzó el oscuro río de la muerte, para presentarse ante el Juez de los vivos y de los muertos.
          Algunos han dicho que, por medio del ministerio de¡ capellán de la cárcel, y de su benevolencia hacia mi bisabuelo mientras esperaba ser ejecutado, éste recibió a Jesucristo como su Salvador personal e hizo las paces con Dios. Me gustaría saberlo.
          Pero una cosa sé: que en el tiempo en que los hermanos de la propia iglesia de mi bisabuelo lo habían traicionado flagrantemente, y lo habían abandonado absolutamente, la amistad de este clérigo metodista, y su compasión, significaron mucho para mi solitario y abandonado antepasado. Este clérigo tuvo que hal>er sido una bendición providencia, especialmente enviado por un Dios misericordioso, para acompañar y fortalecer a " bisabuelo Lee, cuando regresé por primera vez, después de haber perpetrado el horrendo crimen y de haber sufrido los brutales recuerdos. Este ministro cristiano, compasiva- mente y con oración, había buscado todos los medios para mitigar el dolor y la desesperación de] hombre que estaba condenado a muerte, sosteniéndolo en cada uno de los tortuosos pasos por el camino hacia las mandíbulas siempre hambrientas, bostezadoras, agarraderas y sin misericordia de la muerte con su inexorable finalidad, después de la cual no vale ningún poder humano, ni solicitud ni oración. Ya estaba sellado al destino final de mi bisabuelo; porque, pese a toda la predicación y las profecías en contrario presentadas por José Smith, Brigham Young y cualquiera de los otros falsos proclamadores de la salvación después de la muerte, según la Biblia, no hay redención para el alma después de la muerte. La purificación de¡ pecado por medio de la fe en la sangre "del Cordero", que fue inmolado por nuestros pecados, tiene que cumplirse aquí en la tierra porque "en el lugar que el árbol (el hombre) cayere, allí quedará" (Eclesiastés 11:3). No habrá cambio de direcciones o estaciones, porque después de la muerte viene el juicio, donde tendremos que dar cuenta en cuanto a si rechazarnos o aceptamos la sangre expiatorio de Cristo por nuestros pecados. " ... está reservado a los hombres el morir una sola vez, y después de esto el juicio" (Hebreos 9:27). Ni siquiera uno de los libros mormones, ni ninguna versión de la Biblia menciona algún lugar intermedio para los espíritus de los muertos. No hay purgatorio, no hay prisión temporal. Para el que cree en la sangre de Jesús, hay un cielo y un paraíso. Estos son nombres de un mismo lugar. Pablo declara en 2 Corintios 12:2-4: "Sé de un hombre en Cristo, que... fue arrebatado al paraíso." En la paráfrasis la Biblia al Día, esta porción bíblico dice así: "Hace catorce años me llevaron de visita al tercer ciclo. No me pregunten si fui corporalmente o en el espíritu, porque no lo sé; sólo Dios lo sabe. Lo cierto es que estuve en el paraíso."
          Pablo, al escribir a los creyentes en Cristo sobre la sangre purificadora de Jesús, declara: "Así que vivimos siempre animados, y sabiendo que entretanto que habitamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor... pero cobramos ánimo, y preferimos estar ausentes del cuerpo, y habitar en la presencia del Señor (2 Corintios 5:6,8). Para el tiempo y las circunstancias de nosotros hoy, muy claramente nos dejó Dios escrito que estamos "en el cuerpo" o "en la presencia del Señor" en el tercer ciclo, que es el paraíso.
          Mensaje editado por luzhoy.



          ¡La restauración de mi bisabuelo Lee, 83 años después!
          Una vez más, la iglesia mormona, no sólo ha dado marcha atrás, sino que ha invertido el destino de n-ú bisabuelo Lee. El 20 de abril de 1961, 83 años después de la ejecución de " bisabuelo, y casi 100 años después de la matanza por la cual él fue excomulgado, el cuerpo gobernante de la iglesia mormona aprobó "que se dé autorización para la restauración de su condición de miembro y de sus antiguas bendiciones a John D. Lee."
          El siguiente mes, el 8 de mayo, los descendientes varones de mi bisabuelo Lee se presentaron como apoderados para las "obras vicarias del templo" y para los ritos que se realizaron en favor de mi bisabuelo. Estos ritos del templo incluyeron: el rebautismo por inmersión para que volvieran a ser remitidos los pecados de mi bisabuelo, la reimposición de las manos para que se le otorgara de nuevo el Espíritu Santo, la reordenación mediante la imposición de las manos para que mi bisabuelo volviera a tener los grados del sacerdocio mormón que había tenido más de cien años antes.
          Luego vino el revestimiento con las vestiduras sagradas en representación de ¡ni bisabuelo, y la colocación de las vestiduras de boda sacerdotales. Por petición de él, sus vestiduras especiales de¡ templo habían sido sepultadas junto con él; fueron lanzadas apresuradamente sobre su cuerpo derribado por las balas antes que fuera bajado al sepulcro en Panguitch, Utah. Esto lo habían hecho sus dolientes hijos, a pesar de que, según el mormonismo, él ya no era digno de ellas. Pero ahora, a causa del perdón y de la restauración que recibía, presumiblemente se le permitiría usarlas.
          Finalmente, y se esperaba que esta vez fuera permanentemente, vinieron las ordenanzas de¡ matrimonio vicario y el "sello para la eternidad". Si, como lo habían prometido las autoridades de los santos de los últimos días, todas sus "antiguas bendiciones" le fueron restauradas a mi bisabuelo, entonces él tuvo que haberse casado vicariamente de nuevo con todas sus diecinueve esposas que antiguamente tuvo, y que hacía tiempo se habían vuelto polvo en sus sepulcros, vestidas como novias de sus últimos maridos.
          Sin embargo, si las antiguas diecinueve esposas de mi bisabuelo le fueron restauradas a su regazo y a su harén en el ciclo, ¿cómo fueron reemplazadas en el reino de¡ segundo marido estas esposas selladas dos veces, desligadas una vez, y ahora recuperadas? Uno se pregunta si aún están por suceder otros sellos y desligamientos, porque ciertamente este dilema intrincado y perverso no está aún resuelto.
          Todos estos ritos de restauración a favor de mi bisabuelo tuvieron que haber sido más bien agotadores y consumidores de tiempo, puesto que se requieren dos días y varios participantes para volver a realizar estas "obras vicarias por los muertos", a favor de nuestro progenitor. Aunque estos "salvadores de sus queridos muertos" con plena fe y expectación y sinceridad trataron de rescatar a mi bisabuelo Lee, él puede estar aún "muerto en delitos y pecados". Y eso es así, a menos que, por supuesto, antes de su ejecución, él se hubiera arrepentido realmente de su pecado de incredulidad, y hubiera con- fiado en el Jesucristo verdadero como su Salvador personal.
          Además, la verdadera salvación no consume tiempo. En un abrir y cerrar de ojos con sólo un rayo que se sienta de contrición hada Dios y de amorosa gratitud hacia Cristo, uno puede de la manera más cierta y permanentemente nacer de nuevo, ser rescatado de¡ pecado y de la muerte espiritual, y estar vivo con El para siempre. Todo esto hubiera podido ocurrirle a mi bisabuelo Lee, como me ocurrió a mi. Espero que le haya ocurrido. Sólo Dios lo sabe.
          Yo quiero comunicarle a usted, estimado lector, como mi bisabuelo me lo comunicó a mí, la dolorosa desesperación de mi bisabuelo Lee por la impía crueldad que sus prójimos mormones y sus amigos de otro tiempo amontonaron sobre él, y sobre sus esposas y sus hijos. Impulsado por sus tres esposas leales y sus hijos, a huir para salvar la vida, éste, que una vez había sido un obispo mormón próspero y respetado, se convirtió en un fugitivo azotado por la pobreza, forzado a una dolorosa nostalgia y soledad. La excomunión, el peligro, la enfermedad, los estómagos vacíos e inflamados y los espíritus quebrantados llegaron a ser la suerte de ellos. Todos estos horrores y aún más, asediaban los lugares donde se escondían en Lonely Dell y en Lee's Ferry (su lugar de escondite en los últimos años). Pero estoy segura de que lo más perturbador de todo era la perfidia de sus superiores mormones en el sacerdocio.
          Como chivo expiatorio de ellos, mi bisabuelo había sido consignado al infierno. Allí supuestamente había esperado hasta que su progenie, después de una centuria de importunidades y tal vez de mucha presión y politiqueo, finalmente lograron conseguir que se revirtiera la excomunión, no sólo para la gloria y exaltación de mi bisabuelo, sino también para gloria y exaltación de ellos mismos.
          En la mayoría de las mentes mormonas, nadie puede ser sustituido o reemplazado por su progenie (a menos que haya sido adoptado por otro hombre, como mi bisabuelo había sido adoptado por Brigham Young). Por tanto, la prodigiosa posteridad de mi bisabuelo Lee había estado en una precaria situación. Según se informa, aun el santo más santificado entre ellos pudiera esperar en el lugar intermedio de prisión (el paraíso) hasta que mi bisabuelo Lee hubiera progresado hacia adelante y hacia arriba. Luego, a su turno, el que espera pudiera ocupar el lugar vacante. Y así tal vez, la preocupación de los bisnietos de Lee por su propia condición celestial fue lo que los impulsé a la diligencia con que trabajaron para que mi bisabuelo fuera restaurado en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días y para que se le devolvieron sus "antiguas bendiciones" y sus poderes sacerdotales, con lo cual clarificaron el camino para su propia exaltación algún día hacia la divinidad.
          Aunque pueda parecer que sólo el egoísmo y una arrogante búsqueda de la gloria personal es lo que motiva al hombre mormón a practicar tan fielmente los ritos de su genealogía y las obras del templo, para obligar a su padre, abuelo, bisabuelo, y así ad infinitum a continuar hacia adelante a fin de que el hombre mormón pueda ocupar la estación vacante, tal no es el caso.
          Gran parte de la preocupación de los padres mormones es el afán por el eterno bienestar de sus hijos, para que ellos no tengan inconveniente en su avance hacia la exaltación, la gloria y la divinidad. Esta es parte de la razón por la cual los mormones muestran diligencia en Is buenas obras, en los diezmos, en las actividades de la iglesia, en las empresas misioneras, y en el sometimiento a los que tienen la autoridad del sacerdocio mormón y a sus poderes para sellar. Que Dios bendiga a todos los mormones en todas partes con el conocimiento de corazón y la paz que Jesucristo da cuando viene el corazón y le susurra: "Consumado es." Que El me haga siempre más agradecida por el hecho de que Cristo consumó la obra que el poder convincente de¡ Espíritu Santo comenzó en mi corazón. Cuán agradecida estoy de que mi salvación fue consumada y está firmemente sellada para la eternidad en Aquel que murió para que yo viva.
          Las obras de justicia que yo hago ahora de manera frágil, y para vergüenza mía, muy pobre e irregularmente, comenzaron en mi corazón aquel glorioso día cuando confié plenamente en Jesús. Entre estas buenas obras está el hecho de escribir este libro para la gloria de Dios y en honor de su querido Hijo, para que otros, mormones especialmente, sean salvos y le lleven honor y gloria al Cordero de Dios cuya sangre nos limpia de todo pecado.
          Que Dios me use, y use este testimonio escrito, para atraer a muchos a Jesucristo, aunque temo que eso signifique cortar anheladas relaciones entre seres amados y amigos mormones; y que eso levantará enconados insultos contra mi y recriminaciones. Estoy consciente de que algo de eso lo merezco justamente.
          Pero a Aquel que es poderoso para "salvar perpetuamente a los que por El se acercan a Dios" encomiendo todas las cosas, mi propia vida; confío en que el que comenzó esta buena obra en mí es poderoso para realizarla y para llevarme al hogar de mi madre, arriba, donde no habrá pared de separación, y mamá podrá otra vez estar orgullosa de mí. Pero, sobre todo, cantaremos para siempre:
          El nuevo cántico de mamá y mío.
          Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque fuiste inmolado, y con tu sangre nos compraste para Dios, de todo linaje, lengua pueblo y nación. El Cordero que ha sido inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, el honor, la gloria y la alabanza. Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, el honor, la gloria y el dominio, por los siglos de los siglos.
          Apocalipsis 5:9,12,13